Condiciones complejas, contradicciones… ésta es una noticia (20150716 cuatro-representantes-eibar-mancomunidad) que requiere un par de vueltas. Veamos:
Los hechos:
El Pleno del pasado lunes 13 de julio de 2015 tenía como punto la elección de representantes del Ayuntamiento de Eibar para la junta de la Mancomunidad de Debabarrena.
En dicho pleno, como se explica en esta noticia, se votó la propuesta hecha por el Gobierno de mayoría simple del PSE en Eibar, de que los 4 representantes del Ayuntamiento de Eibar fuesen, todos ellos, del PSE.
A dicha propuesta, el PSE (10 votos) dio su apoyo, mientras que PNV (5 votos) e Irabazi (1 voto) lo rechazaron. Bildu (5 votos) se abstuvo, resultando en la aprobación de la propuesta.
La discusión:
El PNV arremete contra Bildu y también contra el PSE. En esta noticia se dan algunas claves en relación con las representaciones de otros ayuntamientos en la mancomunidad aunque sin ahondar en los números y proporciones globales (los datos los hemos logrado después y los valoraremos al final). En este sentido, en la noticia se producen algunas contradicciones entre las versiones de PNV y PSE al respecto de la existencia o no de pactos o deslealtades entre ambos, ya que el PNV dice que “«Miguel de los Toyos ha incumplido el acuerdo político alcanzado al respecto», y anuncia que «si quiere recibir lealtad, también tendrá que ofrecerla»”, y por contra, de los Toyos (PSE) dice en esta noticia que «no existe ningún pacto ni acuerdo con el PNV que nos obligue a nombrar representantes de su partido». Hay una errata en relación con el tema de Elgoibar, ya que no es el PSE quien apunta lo ocurrido, sino el PNV (en la entrevista de ayer en Radio Eibar de http://cadenaser.com/emisora/2015/07/15/radio_eibar/1436976291_073701.html , la edil del PNV, Eva Juez, sólo se acordaba de lo ocurrido ahí, y no de Soraluze).
En otro orden de cosas, el Sr. de los Toyos [editado tras sugerencia. #Respeto #noproblem] es un as de la retórica: expone que “generalmente en los últimos años los representantes de la Mancomunidad son los componentes del equipo de gobierno municipal”; pero, claro, lo que no dice es que en años anteriores han tenido gobiernos de mayoría en asociación con el PP. De modo que era normal disponer entonces de 4 delegados propios. De este modo, es cierto que con la distribución elegida (que los 4 representantes sean del PSE y no, por ejemplo, 2 del PSE + 1 de Bildu + 1 del PNV) “no se refleja la pluralidad política de Eibar”. No obstante, como el lector habrá podido deducir, a esta observación le corresponden otro par:
1. Que en años anteriores tampoco se ha reflejado la pluralidad política y nadie se ha echado las manos a la cabeza, y…
2. Que Bildu se haya abstenido, permitiendo así que la propuesta del PSE prospere, se entiende si nos remitimos a una posible motivación estratégica y a los números de las mayorías, ya que según expone Leire Abanzabalegi en Eibar Opina, lo que han logrado al abstenerse es que ni PSE ni PNV logren la mayoría en la junta de la Mancomunidad (salvo acuerdo entre ellos). Apunta que, si PNV tuviera un representante de Eibar, éstos lograrían la mayoría en la junta de la Mancomunidad y que tanto su programa de legislatura como la actitud del PNV durante la anterior respecto de la gestión de residuos son contrarios a los planteamientos de EH Bildu.
Preguntada por el reparto político de la junta de la mancomunidad, la misma nos respondía que resulta como sigue:
PNV: 6
Debarren ahotsa (que se unirá al PNV, sic): 2
PSE: 7
EH Bildu: 2
Parece claro que si EH Bildu no veía bueno el programa del PNV, y si consideraba que Debarren ahotsa apoyaría a los mismos, debería lograr que desde Eibar sólo saliesen representantes de PSE, Irabazi o Bildu. Algún tipo de acuerdo entre Bildu y PSE para repartirse las representaciones podría haber posibilitado esto (por ejemplo 2 del PSE y 2 de Bildu, o 3 del PSE y 1 de Bildu…) pero seguramente el pacto regional PNV-PSE habrá limitado esta posibilidad al PSE de Eibar (no sería bueno meterse en más líos). Por tanto, como (lógicamente) Bildu no votaría a favor de que los 4 representantes fuesen del PSE así como así, al abstenerse evita el “mal mayor” de facilitar una situación en la que PNV+Debarren ahotsa lograsen la mayoría absoluta que les permitiría la tenencia de un solo representante más del PNV de Eibar.
Así, a partir de este momento el gobierno de la mancomunidad muy probablemente quede en manos del PSE, al ser quien más representantes tiene. No obstante, requiere de algún apoyo externo. La situación queda aún coja. Habría que valorar si, de algún modo, Bildu ha logrado algún compromiso programático por parte del PSE para acabar de cuadrar todas las cuentas, ya que si fuese Bildu quien le tuviese que otorgar la presidencia de la mancomunidad, tendrá que serlo con voto FAVORABLE (no valdría la abstención, ya que PNV+Debarren ahotsa contarían con más votos). Eso, salvo que sea PNV o Debarren ahotsa quien llegue a un acuerdo con el PSE (¿está en condiciones de fiarse?), o que la presidencia se dilucide mediante mayoría simple.
Disculpadme, pero… ¡¡qué situación más interesante!!
Otra cosa:
Qué curioso que al PNV le parezcan mal las abstenciones cómplices de algunos (es verdad que lo son, para qué vamos a negarlo) en cuestiones político-estratégicas, pero luego sean ellos los primeros que usan ese método para lavarse las manos (ejemplo: ampliación de Ipurua) o para que se suban los sueldos de los concejales, por poner un par de ejemplos.
Aparte de eso, apuntar que el concepto “izquierda abertzale de Bildu” es, como mínimo, incorrecto, por no decir sesgado o intencional, ya que, como bien se sabe, la izquierda abertzale es una parte de dicha coalición, en la que participan otros partidos como Eusko Alkartasuna y Aralar, pero también personas independientes. Parece que a determinados grupos de presión político-económico-mediática les renta que se siga asociando una cosa con la otra.
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jueves, 16 de julio de 2015
martes, 19 de marzo de 2013
Contradicciones
Escuchando la entrevista a Eva Juez,
realizada la semana pasada en Fórmula Hit de Eibar, y que no pude
oír en su momento (puede oirse en ivoox --> eva-juez-pnv-hospital-eibar-audios-mp3_rf_1875316_1 ), llego a las siguientes conclusiones:
Por una parte, el PNV de Eibar se opone
al PNV autonómico en relación con el tema del hospital. Realizada
la primera de las preguntas "¿considera el PNV EIBARRÉS que el
hospital de Eibar debería ser prioritario para los presupuestos de
la CAV?" queda claro que los primeros consideran el proyecto
prioritario mientras que los segundos no lo hacen. Poco despues de
comenzar (minuto 3:10) la entrevistada parece sufrir cierta lucha
identitaria en el que a ratos representa al PNV autonómico y a ratos
al PNV local de Eibar. La contradicción que se produce me lleva a
pensar dos cosas:
Una, que la política es un gran
negocio para no hacer nada y ganar mucho dinero. La segunda, algo más
constructiva desde el punto de vista social (aunque todo lo contrario
desde el del lobbismo político profesional), que se observa
claramente inútil la existencia de partidos políticos homónimos a
distintos niveles organizativos. ¡¿Puede haber un PNV eibarrés y
otro autonómico... y que planteen LO CONTRARIO?!
Alguien puede decir: “siempre puedes
votar por un partido político en un ámbito y por otro en otro”.
Está claro que así es, pero seguro, SEGURO, que a lo largo de una
legislatura cualquier votante de cualquier partido tiene MULTITUD de
cuestiones con las que no coincide con el partido (el que sea) por el
que votó. Algunas de ellas las tendría asumidas, está claro, las
que venían detalladas en el programa electoral (otra cosa es que se
tenga tiempo o ganas de leer los tochos que pueden llegar a
publicarse); pero otras, NUNCA habrán sido planteadas.
La práctica totalidad de los partidos
políticos conocen este extremo y, sin embargo, no muestran interés
por cambiar, en esencia, porque se comportan ellos mismos como
lobbys, es decir, grupos más interesados en sus propios fines que en
los del conjunto de la sociedad.
Pueden plantear alguna cuestión de
interés para el votante en el programa electoral pero, ¿acaso pasa
algo si no lo cumplen? y, ¿acaso dejan de tomar decisiones que no
tenían ningún reflejo en su programa electoral? Es decir, ¿cómo
saben lo que sus electores habrían deseado, si ni siquiera se lo han
planteado directamente?
Así pues, algunos partidos han optado
por callar antes que mentir. Creen... o más bien... SABEN que los
ciudadanos todavía estamos más temerosos de que “los otros” se
hagan con el poder y pasemos de Guatemala a guatepeor. No nos
engañemos. Si seguimos con este sistema político siempre tenderemos
a lo segundo, por mucho que cambiemos el perro basándonos en su
collar.
Lo único que se me ocurre que podría
suponer un cambio es que directamente se diera la palabra a los
ciudadanos, para la toma de TODAS las decisiones. Aunque me temo que
más que ser “dada” esa palabra va a tener que ser “TOMADA”.
Aparte de esto, un par de “gazapos”
para “divertimento” del personal:
Dice que en su día el PNV planteó
Txonta como posible ubicación para el hospital? Y yo convencido de
que habían propuesto Matsaria:
20110518 solicita-consensue-ubicacion-futuro
Lo de “hacer lo fácil” y comenzar
proyectos, conscientes de que los que pudieran optar al poder tras
las elecciones probablemente no iban a llevarlo adelante... a mí me
suena a lo que hizo el PNV en Gipuzkoa con el tema de la incineradora
de Zubieta.
Si alguno ha encontrado más, puede
compartirlos dejando su comentario!
domingo, 13 de enero de 2013
Sorpresa
Comentario a propósito del regreso del PNV eibarrés a la actividad política. Bienvenidos... otra vez. También, ¿hasta la próxima?
La noticia:
20130113 pnv-solicita-proyectos-potencien
El comentario:
Vaya... ¡el PNV de Eibar!
Yo pensaba que ese partido ya ni existía... si la última vez que se acordaron de nuestra ciudad fue allá por el viernes 5 de octubre de 2012, tal y como observamos en su propia web, cuando TENÍAN que hacer algo de cara a las inminentes elecciones autonómicas. Y ahora que regresan, ¡es para lo de siempre! Para hacer ese lavado de imagen rutinario ocasional que dice "¡eh! que seguimos aquí... no nos hemos ido... los sueldos que recibimos ya nos dan para hacer esta reflexión trimestral".
Bueno, señores, ¡no dejen de sorprendernos!
No se pierdan los antecedentes. Entre otros:
http://bigkerman.blogspot.com/2012/02/desmontando-miss-judge.html
http://bigkerman.blogspot.com/2012/03/de-tirar-la-piedra-y-esconder-la-mano.html
http://bigkerman.blogspot.com/2012/03/deporte-municipal.html
http://bigkerman.blogspot.com/2012/05/todo-fachada.html
http://bigkerman.blogspot.com/2012/06/hablando-de-no-tener-programa.html
http://bigkerman.blogspot.com/2012/04/una-bandera-que-nos-representa.html
Actualización del 19 de enero de 2013:
He observado que el PNV eibarrés ya ha actualizado su web con el artículo propio del tema que comentábamos. Éste se encuentra en 11_El_PNV_apuesta_por_potenciar_iniciativas_comerciales_como_la_impulsada_por_Zona_10
Al respecto, dado que aporta algo más de luz sobre sus planes, he decidido hacer el siguiente comentario:
"Comercio, hostelería y cultura, eso es todo... lo demás, si acaso, se menciona para quedar bien. Para un planteamiento trimestral, me parece que el PNV se queda un poco corto. Nada del hospital (y eso que ya están en el Gobierno Vasco), ni de Txonta, ni de Servicios Sociales, Inmigración, Alfa,... ¡yo qué sé! Nada. A piñón a donde está lo que interesa: el dinerico para sus amigos.
Claro, si es que no había caído en la
cuenta de que al PNV las necesidades de los eibarreses no le
preocupan. Símplemente somos perceptores de sus "planes",
los cuales, por otra parte, van encaminados a beneficiar a
determinadas personas, a unas pocas y concretas, que no al común de
la sociedad eibarresa.
Haciendo suyo el tirón de la reciente
iniciativa llevada a cabo en la calle Estación, el PNV abre camino a
sus habituales y repetitivas propuestas. Así que ¡hala! Hay que
impulsar (por no decir que monotematizar) la economía a través del
comercio y la competitividad en el mismo (eso de "diferenciarse y
posicionarse como destino preferente", que no es otra cosa más
que COMPETIR... y en estos ámbitos, sabemos que tal competitividad
va de la mano de la precariedad laboral, los favoritismos y los
chanchullos en general). Así que no tardan en sacar a colación que
en Errebal no puede hacerse otra cosa más que un gran centro
comercial... ya nos conocemos la retahíla.
Puntualiza, no obstante, el PNV, que
antes de llevar a cabo acciones de envergadura hay que asegurar el
agrado de los potenciales clientes (o, como diría su amigo Mariano,
"la confianza de los mercados")... lo que no hace más que
confirmar esto a lo que nos referíamos: aquí no va a venir nadie a
montar ningún negocio nuevo (sí, seguimos hablando del centro
comercial de Errebal) en tanto que desde el Ayuntamiento no se
ofrezcan "condiciones muy ventajosas" (otra vez, leído con seseo se
entiende mejor... y si no, refiérase a conceptos del artículo como
"Una política municipal de tasas al comercio flexible",
"Ayudas a la implantación de PYMES, acelerar la tramitación de
permisos, obras…" o "Una política de ayuda y atracción
para nuevos comercios y galerías comerciales"). Políticas a la carta, para los poderosos, ¿eh, PNV? Igualito que vuestros amigos de la calle Génova y su amnistía fiscal.
Me llama la atención, permítanme el
inciso, el baile de cifras con el que especulan en el artículo.
Dice, que alrededor de Eibar habrá como unas 200.000 personas y que
con ellas se sacarían entorno a unos 658.000.000 €. El promedio
que me da es de 3.290 €. Claro, me quiero imaginar que se están
refiriendo a cifras ANUALES, ¿verdad? Bueno, si es que no, es que no
se explican bien; y si es que sí, directamente flipan en colores.
Todo lo demás en este artículo es
parafernalia propagandística para metérnosla doblada: ¿que Eibar
tiene patrimonio cultural? Por supuesto. ¿Atractivo turístico?
¡Claro que sí! Incluso ¿el soterramiento del tráfico entre
Errebal y San Juan, y su peatonalización en superficie podría ser
interesante? ¡Incluso! También sería fantástico... no, si la idea sería cojonuda si no fuese por la infinidad de
problemas potenciales durante y después de su ejecución. Pero
claro, ¡es que los del PNV de Eibar ni siquiera van a estar ahí
para padecerlos! Y como con decir cada 3 meses que las obras van
avanzando les es suficiente, pues ¡negocio redondo! (sí, también
para la constructora con la que se decida hacer... ¿no era
evidente?).
Eibar: ciudad de ocio y de compras...
ciudad para el consumo... ¡Vaya! ¡Así nos luce el pelo! Pensando
en llevar a cabo políticas con poco cerebro, de las de salir del
paso, vendiendo la ilusión de un tren de vida que, tengámoslo
claro, NO ES SOSTENIBLE. Al menos no para la mayoría de la sociedad
eibarresa. Pero eso al PNV...".
sábado, 12 de enero de 2013
Embarriados II
Valoración parcial del PSE eibarrés sobre las reuniones de barrio de este otoño en su prensa (ya venía publicado ayer en su web de prtido, lo que generaba algunas reacciones en Eibar Opina: http://www.facebook.com/groups/266433810131822/ ).
La noticia:
20130112 asistencia-vecinos-reuniones-barrio
El comentario:
"Que no se extrañen el Sr. Toyos y sus compinches de mesa del bajón de participación. ¡Ojo! tampoco creo que les preocupe lo más mínimo. Lo comentábamos hace poco en http://bigkerman.blogspot.com/2012/12/juventud-implicada.html
Hace falta dar facilidades y promocionar la implicación ciudadana. Si el año pasado vimos que las reuniones llevadas a cabo no se traducían en cambios verdaderamente palpables en las políticas municipales (ni siquiera en lo prometido de que a lo largo de 2012 tendríamos un seguimiento web oficial: http://bigkerman.blogspot.com/2012/09/embarriados.html ), normal que haya bajado la participación en las de este año. Luego te vienen, publicando un artículo propagandístico tras otro tratando de lavar su imagen, cosa con la que cuentan que tenga efecto, y que desgraciadamente logran con frecuencia... pero bueno, que para eso estamos los que introducimos la crítica en prensa y redes sociales, para que usted tenga un poco de equilibrio en esa balanza de opiniones con un platillo desgastado y sucio de tinta y el otro prácticamente impoluto".
domingo, 7 de octubre de 2012
Todos del pelo
La gran lacra de nuestra democracia es la clase política profesionalizada.
Los partidos me recuerdan mucho al modo de funcionar de las empresas privadas, ya que en la mayoría de los casos sus caras visibles VIVEN DE ELLO.
Los partidos políticos reciben subvenciones de los Gobiernos y Administraciones, que alcanzan cuantías de sobra para que cada uno de SUS representantes (que dicen serlo de los ciudadanos) puedan vivir a cuerpo de rey. Para muestra, échese un vistazo a este artículo publicado con relación a esta cuestión en 2008: el-negocio-de-la-politica-y-la-financiacion-publica-de-los-partidos-politicos
Las subvenciones que reciben los partidos proporcionan el suficiente margen de maniobra para pagar a sus "trabajadores" y llevar a cabo las continuas campañas de autobombo-heterodesprestigio de cara a la población (con frecuencia hasta los propios políticos pierden la perspectiva del verdadero sino de su “Partido”, sobre todo a nivel municipal, y defienden a capa y espada este modo de hacer), siendo ESTO lo único a lo que dedican sus esfuerzos ya que es lo que los MANTIENEN en su status quo. De este modo, lo único que necesitan los partidos es un aliciente extra, algo que ofrecer a sus electores para mantener el interés (y defender posiciones ante sus supuestos adversarios políticos)... y no tiene por qué ser algo necesario, a veces ni siquiera conveniente; con tal de huir de “lo de siempre” (de la conservación y el mantenimiento de lo existente, ya que éstos no “venden”), cualquier cosa nueva podrá emplearse como caballo de batalla, como baza en la partida por los votos (el lector podrá fácilmente identificar proyectos de esta índole en su propia ciudad). Además, si con ello pueden beneficiar a algún amigo o sacar tajada para “La Casa”, mejor todavía. Así pues el negocio de la política acaba siendo realmente lucrativo; a cambio de encauzar el poder democrático, se obtiene un beneficio privado.
¿Cómo podría salirse de este círculo vicioso? A priori, retirar las subvenciones a los partidos podría generar cierto ahorro. Sin embargo, los partidos seguirían existiendo a priori aunque los que obtendrían más dinero serían aquellos que más benefician a los poderes económicos, las clases empresariales, la banca... que los subvencionan a cambio de favores; es decir, lograrían más dinero aquellos partidos que promueven políticas de derechas. Esto hace que, para seguir estando en la cresta de la ola, los partidos deban pactar con esos poderes económicos algunos “tratos”, que fundamentalmente aumentan la brecha social, beneficiando a esos poderes económicos en detrimento de las clases menos pudientes. Como consecuencia de ello, sólo acaban resaltando aquellos que aceptan estos tratos, quedando sin poder quienes no lo hacen (los partidos verdaderamente izquierdistas). Con más dinero para promocionarse, los partidos de derechas pueden atraer con mayor facilidad al electorado, al que pueden decir cualquier cosa en campaña electoral, incluso dando una imagen de progresista o de izquierdas (como es el caso), ya que las demás fuerzas, para haber llegado a ser poderosas, no serán de las que verdaderamente mostrarán una oposición real a las políticas llevadas a cabo por las primeras. A nuestro alrededor vemos que los partidos mayoritarios (y otros emergentes del pelo) son del tipo cuyo funcionamiento real es el de promocionar políticas liberalizadoras del mercado laboral y empresarial, en detrimento de los derechos de las clases más desfavorecidas... a pesar de que uno diga ser progresista. Con los “cambios” de Gobierno, la tendencia iniciada por los precedentes han sido continuadas (por mucho que digan no hacerlo o que en campaña electoral dijeran que no lo harían). Así pues, seguir votando a partidos que tienen este funcionamiento profesional hará que la situación se perpetúe y que las diferencias sociales sigan incrementándose progresivamente. El único modo de salir del círculo vicioso es DESPROFESIONALIZAR la política; que quienes se dedican a ello no puedan vivir de ello. Eso es lo que debemos exigir a quienes nos pidan el voto. Entonces... ¿hay alguna opción política que vaya a apostar por ello?
¿Cómo podría salirse de este círculo vicioso? A priori, retirar las subvenciones a los partidos podría generar cierto ahorro. Sin embargo, los partidos seguirían existiendo a priori aunque los que obtendrían más dinero serían aquellos que más benefician a los poderes económicos, las clases empresariales, la banca... que los subvencionan a cambio de favores; es decir, lograrían más dinero aquellos partidos que promueven políticas de derechas. Esto hace que, para seguir estando en la cresta de la ola, los partidos deban pactar con esos poderes económicos algunos “tratos”, que fundamentalmente aumentan la brecha social, beneficiando a esos poderes económicos en detrimento de las clases menos pudientes. Como consecuencia de ello, sólo acaban resaltando aquellos que aceptan estos tratos, quedando sin poder quienes no lo hacen (los partidos verdaderamente izquierdistas). Con más dinero para promocionarse, los partidos de derechas pueden atraer con mayor facilidad al electorado, al que pueden decir cualquier cosa en campaña electoral, incluso dando una imagen de progresista o de izquierdas (como es el caso), ya que las demás fuerzas, para haber llegado a ser poderosas, no serán de las que verdaderamente mostrarán una oposición real a las políticas llevadas a cabo por las primeras. A nuestro alrededor vemos que los partidos mayoritarios (y otros emergentes del pelo) son del tipo cuyo funcionamiento real es el de promocionar políticas liberalizadoras del mercado laboral y empresarial, en detrimento de los derechos de las clases más desfavorecidas... a pesar de que uno diga ser progresista. Con los “cambios” de Gobierno, la tendencia iniciada por los precedentes han sido continuadas (por mucho que digan no hacerlo o que en campaña electoral dijeran que no lo harían). Así pues, seguir votando a partidos que tienen este funcionamiento profesional hará que la situación se perpetúe y que las diferencias sociales sigan incrementándose progresivamente. El único modo de salir del círculo vicioso es DESPROFESIONALIZAR la política; que quienes se dedican a ello no puedan vivir de ello. Eso es lo que debemos exigir a quienes nos pidan el voto. Entonces... ¿hay alguna opción política que vaya a apostar por ello?
viernes, 25 de mayo de 2012
Del sistema político y la participación ciudadana
Resulta curioso observar las contradicciones en las que caen algunos políticos cuando tienen que presentar las bondades de su candidatura, en comparación con las de otras agrupaciones, al público general (no necesariamente en el llamado periodo electoral). Una cosa bastante “poco limpia”, por ser benévolo en la apreciación.
Como muestra, sólo se requiere escuchar las declaraciones de los diversos profesionales de la política, representantes nuestros, de todos. Un mismo individuo de estos puede soltar en la misma intervención que tal otro partido (habitualmente el que está en el cargo del gobierno del ámbito que toque) “no tiene programa político” o “lo hace mal” porque va a suspender la ejecución de algunos proyectos/actividades que el anterior ejecutivo había planteado, y, al mismo tiempo, criticar por excesivos otros proyectos planteados por estos gobernantes actuales, aduciendo al argumento demagógico de que los mismos generan gasto público, vaciando “los bolsillos de los ciudadanos”.
El ciudadano de a pie no sabrá mucho (esa es la idea) pero es conocedor de que la alternancia política genera cambios, o eso pretende, que para algo va a votar! (el que no lo hace quizá haya trascendido el nivel “de a pie” y se esté introduciendo en el mundo de los "indignados", o, por el contrario, ya haya decidido sublimar ese foco de frustración con otras cosas más baladíes, en general, el fútbol). El caso es que si un partido político que pasa al poder tiene un programa distinto del del ejecutivo anterior, es lógico que se incremente el gasto en esos conceptos que cambian (se pasa, de “no gastar nada” en tal cosa a “gastar algo”, como es lógico), y que disminuya en otras cuestiones que se deciden cancelar… lo que no significa otra cosa más que que se sigue un ordenamiento político distinto, un concepto diferente de gestionar “la ciudad” (polis) tal y como la ciudadanía había plasmado en las urnas.
Claro… otra cosa es que para algunas cuestiones queramos unas cosas y para otras, otras. Tampoco es justo (y véase que así lo plantean la mayoría de los partidos políticos) que se quieran legitimar las decisiones políticas adoptadas con el "simple" hecho de haber obtenido una mayoría de votos en las elecciones de unos ámbitos, y que en otros el mismo partido pida la realización de referendums o convocatorias a la participación ciudadana por no disponer de una mayoría que les permita hacer lo que ellos quieren. Está claro que la ciudadanía, incluso los votantes de un partido “x”, no estarán de acuerdo con la totalidad de lo planteado en su programa, pero es muy poco ético que los partidos empleen un rasero diferente según les convenga.
El deseo de participación de la ciudadanía en la toma de decisiones políticas viene adquiriendo fuerza como requerimiento social, tal vez más en los últimos años debido a la especial situación de desamparo propiciada por la crisis económica, que también ha puesto de manifiesto los problemas identitarios y éticos o “de valores”, de la que no pocos depredadores tratan de sacar tajada. Bien organizada, una sociedad puede acercarse mucho a la práctica de una política basada esencialmente en las decisiones tomadas por la ciudadanía, sobre todo a nivel local. Evidentemente tiene que haber cuestiones que sean decididas con independencia en cada uno de los ámbitos de los servicios públicos/políticos (a nadie se le ocurriría pensar que un juez pueda ser elegido en votación por los ciudadanos… bueno, mejor no tiro por ahí), por lo que sí seguiría, probablemente, siendo necesaria cierta representación política.
Entonces, ¿cuál sería la función de los partidos políticos aparte de esas funciones representativas reducidas (sobre todo de control mutuo) que decíamos? Pues, en esencia, la misma que la actual pero sin disponer de un poder directo en esos aspectos a decidir por la ciudadanía. Es decir, se dedicarían, a la hora de que la ciudadanía tuviera que tomar unas u otras decisiones, a dar asesoramiento de acuerdo a sus planteamientos o intereses. Al fin y al cabo, cuando en elecciones un partido plantea un programa político a llevar a cabo en caso de ser elegidos por la mayoría de los ciudadanos, no se trata más que de un planteamiento de determinados intereses. El problema es que la mayoría de las veces no necesitan argumentar esos programas, sólo se requiere que “pinten bien” al ojo inexperto del común de los mortales. En campaña electoral, simplemente exponen el programa (a veces ni eso, un par de bolis, caramelos y banderitas con vivos colores resultan más de lo que esperan para después desde la perspectiva de muchos ciudadanos) y, si el partido “gana”, intentan llevar a cabo sus propuestas durante la legislatura (con sus gastos en unos aspectos y sus ahorros en otros, lógica pura), aunque si no lo logran, la poltrona la tienen igualmente por más o por menos tiempo. En cualquier caso, ¿de dónde vienen esos intereses a los que me refería? Se supone que de un concepto “ideológico” (socialismo, liberalismo, nacionalismos culturales o económicos, etc. etc.); pero, ¿en serio las políticas de algún partido que conozcamos se rigen ya hoy en día por una ideología pura? Alguno quedará (lo dudo), pero hay que hacer una lectura muy crítica, ya que todos incurrirán en contradicciones, lo que también es lógico, ¿cómo van a posicionarse en un sentido único los partidos si ni siquiera cada ciudadano lo hace de forma tan precisa en su propia individualidad? Por eso sería tan bueno que fuera la ciudadanía la que directamente tomara las decisiones. Porque así se podrían tomar las decisiones de una forma más adecuada y justa para con todos y, por si ello fuera poco, se tendría un tema menos del que hablar en tertulias vanas, dejando más tiempo al desarrollo personal de cada uno.
Resulta desolador encontrarse con una plana política que lo único que sabe hacer es descalificar al otro, seguir las directrices de sus grupos de presión (que son, realmente, a quienes representan) y que tiene tan asumida (y deseada) su posición “profesional”, que no tiene interés en que las cosas cambien, de modo que, como ellos tienen el poder, no lo harán. La alternativa tendrá que salir desde el propio sistema. Las demás opciones resultarían demasiado drásticas y, a su vez, contradictorias con todo lo anteriormente dicho.
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